Ningun inmigrante es ilegal

Fotografia Nazareno Russo. http://www.nazarenorusso.com.ar
Olvido. Hipocrecia. Facilismo. El reciente caso de la toma de predios urbanos en la Capital Federal y el Conurbano volvió a desnudar la falta de políticas públicas al efecto y, al mismo tiempo, posibilitó el planteamiento de clásicas salidas de derecha, la de echar culpas a las migrantes de todos los males que nos afectan. Primero es desconocimiento, toda vez que las cifras dicen que en nada afecta la situación migratoria con el empleo de nuestros connacionales y que, en definitiva, todos nosotros venimos de un proceso migratorio. Alguna vez le escuché decir a Eugenio Zaffaroni: "No entiendo porqué los hijos de inmigraciones anteriores se creen con mas derechos que los hijos de las actuales inmigraciones". Segundo, pretender jugar al nacionalismo barato (no un nacionalismo positivo, universal, de defensa del interés nacional, que incorpore futuro y que se entienda como parte del un mundo cada vez más chico, más interconectado, más multicultural, en aquello que José Marti enseñaba: "Patria es humanidad") es decididamente alentar contra ese flagelo que alguna vez (espero) desterremos de nuestros corazones: el racismo.

Dos gobiernos (el nacional, el de la ciudad), a mi modo de ver, y dos errores. Política de población, no de represión. Política de población, no de dejar hacer contra lo propio, lo de todos. Viene de la mano también con muchas de las luchas que venimos dando por una mejor y mayor democracia, más cercana, más eficaz, más pequeña, con los nuevos Municipios en la Provincia de Buenos Aires. Todo país es inviable con el 40 % de la población en el 1% del territorio.
Ningún migrante es ilegal. Por el contrario, como ponen de manifiesto las notas de prensa que adjunto y que tienen que ver con el trabajo que se esta haciendo en dotar de derechos efectivos a los ciudadanos invisibles, los hermanos sudamericanos son parte fundamental de nuestra tierra y cimentaran, para el mundo, la particularidad que nos hace cada vez mejores: el meztizaje, lo multicultural, la unidad en la diversidad. Algún día lo veremos. Este Continente aportara en los años que vienen ese gran saldo y salto cultural a la humanidad.
Para estos momentos me recuerdo de una canción del gran Ruben Blades, "Muévete". Por ello, esperemos que en los días por venir, en un año eleccionario, no olvidemos de donde venimos. No caigamos en la hipocrecia de creernos mejores. Y no busquemos soluciones fáciles.

Del Caribe a Soweto en áfrica va nuestra canción
como un saludo, para los que defienden su derecho
a libertad y usan la razón como su escudo.
No hay bala que mate a la verdad cuando la defiende
la razón. Reunámonos todos para acabar con la
maldad; muévete y pon todo el corazón...

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1338526

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1334155

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