Desaciertos e Idioteces

"Para los que no tenemos creencias, la democracia es nuestra religión" dijo Paul Auster. La reciente polémica desatada por algunos intelectuales K contra el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, cuestionando su participación en la apertura de la apertura de la próxima edición de la Feria del Libro, la 37º, que se inaugurará el 20 de abril, me hizo recordar la frase. No por considerarme ateo. Tampoco por considerarme cercano al pensamiento del escritor peruano. Sino precisamente por eso. Por considerarme algo creyente y no cercano a su pensamiento, pero si afecto a un sistema imperfecto, mejorable, pero preferible, que es el sistema democrático.

Sin perjuicio de su rica obra, sus variadas características, su ayuda a definir el proceso de identificación de la nueva generación de escritores latinoamericanos de entre décadas del 60 y 70 del siglo pasado (el llamado "boom", fea palabra para definir algo profundamente latinoamericano, como dijo Cortazar), me parece un tremendo desacierto (y retroceso) el tener que analizar, en este siglo, cuestiones como las introducidas por algunos que alcanzan el arquetipo de juzgadores y sentenciadores de lo que el pueblo quiere. ¿Tal vez tengan el "pueblometro"? ¿O el nacional "popularometro"?, para medir quienes son dignos de los favores estadisticos de los argentinos. Abusados favores.

Ayer me preguntaba ante el hecho y antes de que la Presidente acertadamente diera marcha atrás con el desacierto aludido de propios y ajenos funcionarios, qué pasaría si siguiéramos con esta ridícula lógica de tener que comprobar quienes pueden venir a darnos lecciones, a quienes escuchar y a quienes no es conveniente hacerlo. Tal vez, y porque no, hubiéramos prohibido dar una charla al gran Jorge Luis Borges, sólo porque no comulgaba en absoluto con el peronismo y por no seguir entendiendo desde el poder las formulaciones entre literatura y política, dos relaciones invariables y cambiantes, con lógicas distintas, con enfoques que pueden cruzarse, claro, y que de hecho lo hacen desde una determinada percepción del mundo, de las verdades sociales y éticas, pero que no son comparables en cuanto a lecturas y sentidos dentro de un ámbito que pretende ser literario.

La idea me llevó a encontrar una nota aparecida en Pagina 12 y titulada "Borges y el Peronismo" (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-151473-2010-08-17.html), donde el mejor juzgador de las "las preferencias democráticas y mayoritarias de nuestro pueblo" y Director de la Biblioteca Nacional Horacio Gonzalez, expresaba siguiendo en esta lógica que "Es lógico que en especial el peronismo se haya sentido agraviado con las numerosas declaraciones que hizo Borges respecto del “hombre capaz de todos los males”, así como el demócrata común y corriente, en su sentido común básico, quizá no supo sentirse tan molesto con el descabellado juicio de Borges sobre “la democracia como un abuso de la estadística”.".
Que cosa. La lógica de preferencias y mayorías tal vez hubiera hoy dicho que la ideología anarquista individualista del gran escritor argentino ("Yo creo en el Individuo, descreo del Estado. Quizás yo no sea más que un pacífico y silencioso anarquista que sueña con la desaparición de los gobiernos. La idea de un máximo de Individuo y de un mínimo de Estado es lo que desearía hoy"), que tampoco en esencia comparto, no era conveniente para abrir una Feria del Libro. Como escribió Sirven casualmente en una nota de hoy de La Nación, que casi me leyó los pensamiento de ayer noche cuando la noticia se confirmó por los medios, "Si estuviese ahora entre nosotros, asistiendo a este nuevo sainete protagonizado por sus ex colegas, Borges comprobaría que la idiotez es imperecedera y atraviesa a la condición humana" (http://www.lanacion.com.ar/1354179-si-borges-viviera?utm_source=p-compartirfb).
 Y con Voltaire (1694-1778) me despido, esperanzado a que no volvamos (discursiva, cultural y metodologicamente) al peor de los pasados. Porque "Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo".

1 comentario:

Anónimo dijo...

No leo Borges, no leo Cortázar...Leo Sbaraglia.


Ivan