Este artículo señala los
paralelismos existentes entre la situación en Alemania en los años 1931 y
1932 (cuando las políticas de austeridad impuestas por el gobierno
alemán causaron una gran depresión, causa del nazismo) y la existente
hoy en muchos países de la Eurozona como Grecia y Portugal, resultado de
la aplicación de las mismas políticas de austeridad exigidas ahora por
el gobierno alemán de la canciller Angela Merkel.
El gobierno alemán está proponiendo
(en realidad imponiendo) políticas de austeridad a todos los países de
la Eurozona, forzándoles a que recorten de una manera muy marcada su
gasto público, incluyendo el gasto público social. La Sra. Angela Merkel
cree erróneamente que tales políticas ayudarán a los países de tal zona
monetaria a salir de su enorme recesión. La evidencia histórica,
incluida la existente en el propio pasado de Alemania, muestra lo
profundamente equivocada que está Angela Merkel. En un interesante
artículo, el politólogo y economista alemán Fabian Lindner (“European
Austerity. Is this 1931 all over again?”) detalla la génesis del nazismo
en Alemania, mostrando los preocupantes paralelismos entre la situación
actual en gran parte de los países de la Eurozona y la existente en los
años veinte y treinta del siglo pasado en Alemania y en Europa. Fabian
Lindner señala que la economía alemana se colapsó en 1931 como resultado
de las políticas de gran austeridad realizadas por el gobierno alemán.
Como ahora, el dogma oficial había afirmado que había que recortar el
déficit del Estado como condición indispensable para permitir la
recuperación económica. El canciller Heinrich Brüning, sabiendo lo
impopular de tales medidas de austeridad, que incluían reducciones
salariales (tanto en el sector público como privado), gobernó por
decreto, saltándose el Parlamento Alemán.
Alemania tenía una enorme deuda pública,
que debía sobre todo a Francia y Gran Bretaña, como reparaciones a los
vencedores en la I Guerra Mundial, donde había sido derrotada. Para
pagar su deuda pública, Alemania tuvo que pedir dinero, sobre todo de
EEUU, que exigía ser pagado en dólares. Y para pagar esta deuda, Brüning
redujo el 30% del gasto público, afectando sobre todo a los salarios
públicos y a la Seguridad Social. Como consecuencia, el PIB bajó un 8%
en 1931 y un 33% en 1932, causando un enorme crecimiento del desempleo,
que alcanzó el 30%. La gente entró en pánico y el dinero depositado en
los bancos dejó el país rápidamente (los parecidos con la situación
actual de Grecia son enormes). El sistema bancario se colapsó, y el
crédito desapareció. Dos años más tarde, Hitler salió elegido en el
Parlamento alemán que suprimió más tarde. Hitler siguió políticas
keynesianas (keynesianismo militar) que sacó Alemania de la depresión.
Los paralelismos entre la Alemania de
los años treinta y lo que está ocurriendo en Grecia, Portugal y pronto
en España e Italia, son preocupantemente altos. Es un profundo error que
el gobierno alemán esté imponiendo aquellas políticas de austeridad a
estos países. Fue precisamente la parálisis económica de los años 1931 y
1932, creada por las políticas de austeridad, la que determinó el
triunfo (electoral) del nazismo.
Una última apostilla. Después de la
segunda derrota, la II Guerra Mundial, Alemania tenía una enorme deuda,
de nuevo con los países vencedores del conflicto. Los aliados le
perdonaron la mitad de la deuda. Sin esta medida, Alemania no se habría
recuperado. ¿Tan poca memoria tiene la Sra. Merkel?
Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 19 de diciembre de 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario